Comunicación, memoria, Organización

La comunicación eficiente parte 2.

Es cierto que existen algunas condiciones necesarias para que se pueda dar una comunicación entre 2 o más personas.

Las condiciones son las siguientes:

1. Capacidad de sentir.

2. Disposición a dirigir la atención a lo sentido.

3. Capacidad de poder tener una memoria a corto y largo plazo.

4. Capacidad de definir.

5. Conocimiento de un conjunto de símbolos (lenguaje).

En este artículo hablaremos sobre el número 2: “Disposición a dirigir la atención a lo sentido”.

Cómo se vió en el artículo anterior  es necesario poseer alguno de las siguientes 3 capacidades para poder comunicarnos: vista, tacto o escucha.

La atención no es otra cosa que dirigir la conciencia hacia un objeto de los múltiples que nos rodean. Una metáfora es una lampara en un cuarto oscuro lleno de objetos la cual ilumina según lo que ella quiera.

De esto es importante distinguir 2 tipos de objetos. Los objetos provenientes de las sensaciones y los objetos provenientes de las ideas. Los primero son todos aquellos que son excitados por las sensaciones. Ver un árbol que está enfrente mío es una sensación. Oler una fruta que está enfrente mío es una sensación; etc. Estos objetos por instinto captan nuestra atención. Si en medio de una quietud y silencio en el bosque se escucha un ruido estrepitoso, la atención pasará de contemplar al bosque a contemplar el ruido estrepitoso sin nuestro consentimiento.

Claro está que no todo sensación nueva necesariamente captará nuestra atención. Supongan que se encuentran en medio de un olor fétido y muy desagradable, el olor fétido es tan intenso que a pesar de que un pájaro a lo lejos emitiera un graznido, no fue lo suficientemente intenso como para ser captado por la atención que estaba centrada en el olor nauseabundo.

Luego las sensaciones captan nuestra atención de manera involuntaria, más no toda nueva sensación lo hará.

La atención que se dirige por las ideas tiene una característica distinta: es voluntaria. A diferencia de las sensaciones las ideas son voluntarias. Nosotros decidimos si fomentar ideas o no. Las ideas es un tema mucho más complejo que no tiene caso exponerlo en este artículo, baste con señalar que hace referencia a la representación de algo que se sintió (recuerdo de un árbol, recuerdo de mi madre, etc.) o la representación de una mezcla de sensaciones, a lo que llamamos imaginación (representar una montaña de oro, representar un caballo con un cuerno; etc.).

Lo que se quiere señalar con esto de las ideas es que nosotros poseemos la facultad de elegir fomentarlas o no. Esto es de suma importancia ya que puede que estemos sintiendo algún olor fétido, pero estemos pensando en el recuerdo triste y nostálgico de la muerte de algún familiar y por lo tanto nuestra atención se dirige hacia el recuerdo nostálgico y no hacia el olor fétido.

Como hemos señalado en el articulo anterior es necesario emitir algún tipo de sensación por parte del emisor, como canal para transmitir un mensaje,  para que el receptor dirija su atención hacia la sensación percibida.

Ahora bien, para que la atención del receptor se dirija adecuadamente hacia el mensaje del emisor, el mensaje deberá de ser lo suficientemente intenso para que la atención del receptor no se dirija a ninguna otra sensación que pudiera estar en el entorno (un bebe llorando, un niño gritando, un avión pasando por los cielos, etc.).

El siguiente requisito para  que la atención del receptor se dirija adecuadamente hacia el mensaje del emisor, es la decisión deliberada del receptor por dirigir su pensamiento a las sensaciones y no a las ideas que el pudiera fomentar voluntariamente. Ejemplo, cuando alguien está contando una anécdota a otra persona la persona que escucha la anécdota decide, en ese momento en que el otro le está hablando, en pensar que se debería de comprar una hamburguesa del MCDonald’s con triple queso y pepinillos, imposibilitando por lo tanto el entendimiento del mensaje.

Luego es necesario dirigir nuestro pensamiento de manera voluntaria hacia el mensaje del emisor para que se pueda entender el mensaje.

Resumiendo:

  1. Es necesario que el mensaje cumpla con estimular eficientemente al receptor, para que su atención no se desvíe hacia otro estímulo.
  2. Es necesario que el receptor dirija su pensamiento hacia el mensaje del emisor, para que el receptor pueda entender el mensaje.

 

 

2 comentarios en “La comunicación eficiente parte 2.”

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