Comunicación, memoria, Organización

La comunicación eficiente parte 5

Es cierto que existen algunas condiciones necesarias para que se pueda dar una comunicación entre 2 o más personas.

Las condiciones son las siguientes:

1. Capacidad de sentir.

2. Disposición a dirigir la atención a lo sentido.

3. Capacidad de poder tener una memoria a corto y largo plazo.

4. Capacidad de definir.

5. Conocimiento de un conjunto de símbolos (lenguaje).

Hemos visto que para poder comunicarnos requerimos que nuestros órganos sensoriales estén funcionando y estén sanos. Por otra parte que nuestro pensamiento se dirija hacia los estímulos que realiza el emisor para no distraernos. Hemos visto además que nuestra memoria es limitada en capacidad para retener información y por lo tanto debemos de crear conversaciones en donde no se sature de información nuestra memoria. Por último hemos visto que si nuestras palabras no están bien definidas podemos caer en un error de comunicación, malinterpretando el mensaje original del emisor. En este artículo hablaremos sobre el número 5: “Conocimiento de un conjunto de símbolos.” Veremos como es que el conocer lo que es un signo o símbolo podrá ayudar a evitar polémicas innecesarias.

La comunicación humana está conformada por símbolos y reglas. Voy a explicar lo que es el símbolo o signo.

Esta información la obtengo de mi maestro Jaime Balmes, en su libro Filosofía Elemental – Metafísica, en la parte donde habla exclusivamente del signo o símbolo.

El signo es la percepción de un estímulo sensible que a su vez te remite a algo distinto de él mismo. Ejemplo, si veo una bandera blanca sostenida por mi enemigo en guerra, supongo que esa persona, que sostiene la bandera blanca, se está rindiendo.

Signo: bandera blanca – representa rendición.

La bandera blanca es percibida por mi vista, y me representa algo distinto de su ser bandera blanca, a saber: rendición en tiempo de guerra.

Otro ejemplo: Si alguien levanta la mano en clases, representa algo más allá que el sólo levantar la mano, representa las ganas de un alumno de querer participar en clase. El signo sería la percepción de la mano levantada que a su vez remite a algo más allá de la mano levantada.

Resalto y hago hincapié en “la percepción de…”. Sólo es posible hablar del signo cuando existe un estímulo sensible (olor, color, sabores, temperaturas, sonidos, etc.) que se percibió. Si no se percibe ningún estímulo, entonces no se puede suceder el fenómeno del signo. Es muy importante entender las componentes del signo. Voy a descomponer el ejemplo para que quede más claro y voy a dar otro ejemplo.

  1. Una persona tiene sus órganos sensibles funcionando y sanos (Vista, tacto, olfato, gusto, y escucha)
  2. Dicha persona observa a alguien levantando la mano en medio de clases.
  3. Ese observar la mano levantada en medio de clases representa algo más que la mano levantada.
  4. Lo que representa es el deseo de la persona de querer participar en clase.

Otro ejemplo:

  1. Una persona tiene sus órganos sensibles funcionando y sanos (Vista, tacto, olfato, gusto, y escucha)
  2. Dicha persona escucha a alguien empleando el sonido: “bebé”
  3. Ese escuchar el sonido “bebé” representa algo más que el mero sonido emitido por las cuerdas bucales de la persona.
  4. Lo que representa es la imagen de un niño recién nacido.

El lenguaje está conformado por un conjunto de signos, que normalmente los usamos con sonidos o con grafos (escritura), y con un conjunto de reglas (de las cuáles se encarga de dictaminar la gramática). Existen otros lenguajes que utilizan un conjunto de signos distintos a los tradicionales tales como el braile en donde el estímulo es el tacto. O También tenemos el lenguaje de los sordo mudos, donde el estimulo son los movimientos corporales.

Hasta aquí los que han leído el primer artículo sobre la relación entre la comunicación y los sentidos, se darán cuenta con mayor firmeza de que es condición necesaria el poseer sentidos funcionando y sanos para que se pueda dar la comunicación.

Pasemos ahora a unos criterios importantes para no confundirnos y caer en errores en nuestras conversaciones.

  1. Los signos pueden ser distintos y representar a los mismos objetos. Ejemplo, “Uno”, representa al “1”; “one”, representa al “1”; “ένα”, representa al “1”. Son signos distintos que representan al mismo objeto.
  2. Mismos signos pueden representar a objetos distintos. Por ejemplo el signo “oro” puede representar al metal y “oro” puede representar al verbo orar. Ambos signos son idénticos, pero representan objetos distintos.
    Estas regla son de suma importancia para no caer en el error de la universalización de los signos respecto a los objetos que representan. Voy a colocar un caso típico de universalización del signo respecto a lo que debe de representar.

    En México y en Colombia emplean el signo “pendejo”, para referirse a personas que son torpes de movimiento y de pensamiento. En Perú emplean el signo “pendejo” para referirse a las personas que se quieren aprovechar de los demás.

    Supongamos que se encuentra un mexicano, un colombiano y un peruano comiendo en la misma mesa de un restaurante. Al pedir la cuenta, el mesero les trae una cuenta con más de lo que les debería de cobrar. En ese momento el peruano dice lo siguiente: “Ese mesero se pasa de pendejo”. Dicha frase genera polémica en el mexicano y el colombiano. Éstos refutan al peruano: “como dices que ese camarero es pendejo, que acaso no te das cuenta que nos quiere ver la cara de tontos…”. Después de esto el mexicano y el colombiano se retiran juntos a otro lugar y dejan al peruano. Entre las conversaciones del colombiano y el mexicano llegan a la conclusión siguiente: “Ese peruano no sabe utilizar el término “pendejo”, está equivocado pues la palabra pendejo representa a aquellas personas que son torpes de movimiento o de pensamientos y no puede representar por lo tanto lo que el peruano dice que representa.”

    Otro ejemplo más complejo es el de las ciencias sociales. Algunas personas consideran que la pedagogía es una ciencia que tiene por objeto de estudio a la educación; mientras que otras consideran que la pedagogía es una ciencia que tiene por objeto de estudio el aprendizaje. Ambas posturas se van a pelear por querer universalizar el signo “pedagogía” respecto a lo que representa para cada una de ellas. Pero aquí no hay ningún error ni polémica simplemente ese signo representa objetos distintos para cada uno de ellos. Se emplea un mismo signo para representar objetos distintos.

    Es importante no creer que los signos son universables respecto a lo que representan. Les he demostrado que pueden utilizar signos distintos para representar al mismo objeto y por otra que pueden utilizar mismos signos para representar a diferentes objetos.

    No es muy complicada la premisa. Simplemente no supongan que los signos que yo empleo van a representar lo mismo para los demás en todas las circunstancias. Va a ver ocasiones en las que no sea así como el caso del mexicano, colombiano -peruano o como el caso de los pedagogos.

Comunicación, memoria, Organización

La comunicación eficiente parte 4

Es cierto que existen algunas condiciones necesarias para que se pueda dar una comunicación entre 2 o más personas.

Las condiciones son las siguientes:

1. Capacidad de sentir.

2. Disposición a dirigir la atención a lo sentido.

3. Capacidad de poder tener una memoria a corto y largo plazo.

4. Capacidad de definir.

5. Conocimiento de un conjunto de símbolos (lenguaje).

En este artículo hablaremos sobre el número 4: “Capacidad definir.”

Cómo se vió en el 1er artículo es necesario poseer alguna de las siguientes 3 capacidades para poder comunicarnos: vista, tacto o escucha. Por otra parte en el 2do articulo vimos que la atención compite con diferentes estímulos y pensamientos, por lo tanto por una parte había que utilizar unos buenos estímulos para captar la atención y por otra que el receptor dirija su pensamiento hacia dichos estímulos. Luego en 3er artículo vimos que la memoria a corto plazo tiene limitantes para poder sostener información. Debido a esto es importante que nuestra pláticas sean muy concisas y de preferencia evitar la apertura de diferentes ventanas.

En este articulo, vincularemos todo lo anterior con un nuevo concepto: la definición.

Nuestro pensamiento se rige por unidades mentales. Cuando pensamos en algo pensamos en UN sólo objeto, no pensamos en 2 objetos, sino en uno. Así por ejemplo, piensen en su abuelito…  Seguro se les viene a la mente la figura de su abuelito. Ahora si les dijera piensen en las manos de su abuelito. Se les viene a la mente las manos de su abuelito, más no su abuelito. Cuando pensamos en un objeto que forma parte de otro, no pensamos en el todo, sino en la parte que constituye a ese todo.

Es un poco confuso, pero creo que un poco más de ejercicios pudiera quedar más claro. Piensen en una rana, ahora piensen en las ancas de alguna rana. Su pensamiento en el primer caso pensó en un cuerpo que poseía boca, ancas, ojos, colores, etc. En el segundo sólo se pensó en las ancas, que a su vez está conformada por huesos, músculos, colores, etc. Pero cuando pensamos en el objeto primero tanto como en el segundo, pensamos en su forma total y no en sus partes.

El tema es de suma complejo pero basta con suponer que cuando pensamos en algo, lo pensamos en su forma unitaria, total y no parte por parte. Vemos un todo, más no la suma de ese todo, pues ver la suma implicaría enfocar nuestro pensamiento hacia cada una de esas partes.

Otro ejemplo es el del reloj. Cuando piensan en un reloj, piensan en su totalidad, y no en la suma de las partes que las componen. Si separasen las partes del reloj y las mirasen por separado, es decir una contigua a la otra, no se formarían la imagen del reloj, sino algo distinto.

Bien, esclarecida esta idea pasemos a la definición. La definición no es otra cosa que volver unitario a nuestros pensamientos. Volver uno a todo lo que es diverso. Ejemplo, si yo percibo diversos arboles, colores, olores, etc. En el momento en el que decido centrarme sólo en uno de los diversos arboles que percibo, en ese momento decidí seleccionar de entre las múltiples sensaciones (diversos arboles, diversos colores, diversos olores,etc.) a una de ellas. Al momento de seleccionar a un árbol en ese momento he definido y por lo tanto puedo decir que tengo un pensamiento definido.

Si definiera la definición sería de la siguiente manera: Delimitar a los diversos objetos que circundan en nuestra conciencia en uno. O, en palabras más filosóficas: Delimitar a los diversos seres en uno.

¿Por qué la comunicación y la definición se interelacionan? Sencillamente porque lo que comunicamos son unidades de la realidad. Si yo digo “Juan está calvo”, estoy señalando ,con palabras, a un tercero, una unidad que estoy pensando en mi conciencia. Si yo dijera, “el perro de Juan me mordió”, estoy señalando con palabras una unidad de lo que sucedió.

Sucede muchas veces que nuestros pensamientos no están bien definidos, es decir que no señalan a un objeto con total claridad. Fácil es definir a todo lo que nuestros sentidos nos remiten, pero no lo es cuando se trata de conceptos abstractos. Por ejemplo: “Aquella persona es vanidosa”.  En este ejemplo la palabra “vanidad” puede representar unidades diferentes en las mentes de las personas. Quién definiese a la vanidad como el hábito de menospreciar al otro porque carece de habilidades; al momento de emplear dicho término en alguna oración frente a un tercero, que tiene alguna definición distinta a la del emisor, entonces el receptor entenderá algo distinto a lo que quiere señalar el emisor. Dezglosemos este ejemplo en sus partes para que quede más claro.

  1. Emisor lanza un mensaje: “Aquel hombre es vanidoso”
  2. Definición de vanidad del emisor: el hábito de menospreciar al otro por su carencia de habilidades
  3. Receptor escucha el mensaje: “Aquel hombre es vanidoso”
  4. Definición de vanidad del receptor: el hábito de presumir las virtudes a terceros con la finalidad de ser admirado y aceptado.
  5. En ambas partes se tienen definiciones diferentes de una misma palabra, produciendose un error en la comunicación.

 Definir las palabras abstractas es un acto muy complejo. No voy a dar todos los criterios que ello implica pues esto supondría escribir todo un libro, más si voy a dar unos pocos criterios:

  1. Aquello definido debe de poder señalar sólo a un objeto y no más que a un objeto, ideas y ejemplos obtenidos del libro Filosofía elemental -metafísica de Jaime Balmes.
    1. Ejemplo de una definición mala:
      1. Triángulo: Figura geométrica que tiene lados. Esta definición es mala pues el triángulo como el cuadrado, como los rectángulos, poseen lados
      2. Triángulo: Figura geométrica que tiene 4 lados: Esta definición es mala pues el triángulo no posee 4 lados.
    2. Ejemplo de una definición buena:
      1. Triángulo: Figura geométrica que tiene 3 lados rectos. En este caso las palabras han señalado lo que quiero señalar, no más ni menos de lo que quiero señalar.
  2. La definición no debe de utilizar el término a definir dentro de su propia definición:
    1. Ejemplo de una mala definición:
      1. Comunicar: El arte de comunicar.
      2. Enseñar: El arte de dirigir a otro para enseñarle cosas.
      3. Vanidad: Persona que tiende a ser vanidosa.
    2. Ejemplo de una buena definición:
      1. Comunicar: Acto entre 2 o más personas que implica un intercambio de ideas por medio de un conjunto de signos y reglas.
      2. Enseñar: Acto por medio del cuál una persona que posee un conjunto de conocimientos decide transmitirlo a u tercero por medio de la comunicación o por medio la práctica de un conjunto de actividades.
      3. Vanidad: Hábito que se tiene en donde la persona resalta sus cualidades, atributos y virtudes ante terceros con la finalidad de ser admirado por ellos.

El tema es de sumo basto y extenso como para acotarlo en menos de un par de hojas. Pero espero que por lo menos incite a la reflexión del lector a que pueda buscar más sobre este tema.

Resumen general: Hemos visto que para poder comunicarnos requerimos que nuestros órganos sensoriales estén funcionando y estén sanos. Por otra parte que nuestro pensamiento se dirija hacia los estímulos que realiza el emisor para no distraernos. Hemos visto además que nuestra memoria es limitada en capacidad para retener información y por lo tanto debemos de crear conversaciones en donde no se sature de información nuestra memoria. Por último hemos visto que si nuestras palabras no están bien definidas podemos caer en un error de comunicación, malinterpretando el mensaje original del emisor.

Espero no dejar con un mal sabor de boca al lector, debido a la poca expresividad de mis palabras. Pero esto es un blog, y considero que la naturaleza de un blog no es la de un libro. Sólo tiene por finalidad generar temas no en su extensión sino en su intensión.

Comunicación, memoria, Organización

La comunicación eficiente parte 3

Es cierto que existen algunas condiciones necesarias para que se pueda dar una comunicación entre 2 o más personas.

Las condiciones son las siguientes:

1. Capacidad de sentir.

2. Disposición a dirigir la atención a lo sentido.

3. Capacidad de poder tener una memoria a corto y largo plazo.

4. Capacidad de definir.

5. Conocimiento de un conjunto de símbolos (lenguaje).

En este artículo hablaremos sobre el número 3: “Capacidad de poder tener una memoria a corto y largo plazo.”

Cómo se vió en el 1er artículo es necesario poseer alguno de las siguientes 3 capacidades para poder comunicarnos: vista, tacto o escucha. Por otra parte en el 2do articulo vimos que la atención compite con diferentes estímulos y pensamientos, por lo tanto había que utilizar unos buenos estímulos para captar la atención y por otra que el receptor dirija su pensamiento hacia dichos estímulos.

En este articulo, vincularemos la la atención con la capacidad de retener información especifícamente con la memoria a corto plazo.

Es evidente que una persona que no tiene la facultad para retener información, no es capaz de sostener una comunicación. Imaginen a una persona que sólo tiene la capacidad para retener los primeros 10  segundos la información que le rodea. Imaginen que dicha persona esté tratando de contemplar un árbol. En el momento en que inicia la contemplación, pasados 10 segundos, el deseo inicial del sujeto se desvanece y empieza desde cero. En ese punto quizás empiece a desear pensar en algo distinto al deseo inicial como pudiera ser pensar en los padre. Luego mantener una comunicación con esta persona será de todo punto imposible. De ahí que la memoria es muy, pero muy importante para poder sostener una conversación.

La memoria se tiende a dividir en memoria a corto plazo y memoria a largo plazo. Una metáfora que se utiliza es la de una computadora. La memoria a corto plazo será  “memoria ram” y la memoria a largo plazo será el disco duro. La memoria ram se encarga de sostener un número limitado de información, para luego archivarla en el disco duro si es que así lo desea. La memoria a corto plazo es aquella facultad que tenemos para poder sostener información temporalmente. La característica principal de esta memoria es la de poder seleccionar información para que por una parte pueda descartar aquella que es inútil y por otra archivar aquella que considera útil.

La memoria a largo plazo es aquella en donde recae toda la información que va a durar por mucho tiempo almacenada antes de que se olvide o se descarte.

Para poder comunicarnos debemos de entender algunas de las características de la operabilidad de la memoria a corto plazo.

  1. La memoria a corto plazo tiene una capacidad limitada de sostener información. El término que se tiende a utilizar es el término “items” para referirse a las unidades mentales de los objetos que puede pensar.
  2. La cantidad de items que puede sostener una memoria está entre un 4 más – menos 2, es decir entre 2, 4 o 6 items. Un ejemplo simple es el tratar de recordar algún número telefónico que contiene más de 9 dígitos. Es fácil recordar los primeros 4 o 6 dígitos, y quizás el último, pero sostenerlos todos es más difícil.

Toda conversación implica que nuestra atención se centre en las ideas que se están transmitiendo. Dicha transmisión implica diferentes procesos cognitivos. Uno de ellos es seguir el hilamiento lógico de la conversación; otro es el responder a dicho tema, lo cuál implica pensar en lo que se va a decir; por otra parte están las anécdotas intermedias que surgen de las pláticas; por otra está en entender el contexto emotivo en el que se está diciendo tal o cual cosa… etc. Como se puede apreciar conversar implica estar atentos a muchas cosas distintas y por lo tanto nuestra memoria que es limitada en capacidad de sostener información se ve saturada.

Es importante pues reconocer que el proceso de la comunicación es sumamente demandante para nuestra memoria a corto plazo.  Aquí les voy a dar un par de recomendaciones para que no saturen la memoria a corto plazo en cualquier conversación:

  1. Decir explícitamente “voy a abrir una nueva ventana o voy a hacer paréntesis”. Toda conversación tiene una riqueza inmensa para dispararse hacia direcciones distintas del tema principal. Por ello si se va a hacer algún comentario que no tenga nada que ver con el tema principal, decir explícitamente que se va a hablar sobre un tema distinto para después regresar al principal diciendo “voy a abrir un paréntesis o una nueva ventana”.
  2. Hacer un esfuerzo constante por no abrir muchas ventanas paralelas al tema principal.
  3. Procurar una vez abierta una ventana, regresar al tema inmediatamente.
  4. Tratar de no abrir ventanas sobre las ventanas.
  5. Procurar ser muy concisos en la exposición de las ideas, cuántas menos palabras utilicen para comunicar un mensaje mejor.
  6. Tratar de hacer resúmenes sobre las exposiciones de ideas.
  7. Procurar cerrar los temas y después abrir nuevos temas. Cuándo digo cerrar no me refiero a llegar a la última explicación del tema a tratar, sino a decidir arbitráreamente: “hasta aquí llegamos en este tema”.

 

No se me malinterprete y se piense que estos principios se han de utilizar en toda conversación, no. Estos principios se han de emplear cuando realmente se quiera sostener una línea de conversación sobre un tema. Puede ser cuando alguien esté exponiendo sus sentimientos ante otro o cuando alguien esté dando un argumento en pro de algo. No aplica para todas las conversaciones, ya que existen conversaciones que son no relevantes o poco importantes.

 

Comunicación, memoria, Organización

La comunicación eficiente parte 2.

Es cierto que existen algunas condiciones necesarias para que se pueda dar una comunicación entre 2 o más personas.

Las condiciones son las siguientes:

1. Capacidad de sentir.

2. Disposición a dirigir la atención a lo sentido.

3. Capacidad de poder tener una memoria a corto y largo plazo.

4. Capacidad de definir.

5. Conocimiento de un conjunto de símbolos (lenguaje).

En este artículo hablaremos sobre el número 2: “Disposición a dirigir la atención a lo sentido”.

Cómo se vió en el artículo anterior  es necesario poseer alguno de las siguientes 3 capacidades para poder comunicarnos: vista, tacto o escucha.

La atención no es otra cosa que dirigir la conciencia hacia un objeto de los múltiples que nos rodean. Una metáfora es una lampara en un cuarto oscuro lleno de objetos la cual ilumina según lo que ella quiera.

De esto es importante distinguir 2 tipos de objetos. Los objetos provenientes de las sensaciones y los objetos provenientes de las ideas. Los primero son todos aquellos que son excitados por las sensaciones. Ver un árbol que está enfrente mío es una sensación. Oler una fruta que está enfrente mío es una sensación; etc. Estos objetos por instinto captan nuestra atención. Si en medio de una quietud y silencio en el bosque se escucha un ruido estrepitoso, la atención pasará de contemplar al bosque a contemplar el ruido estrepitoso sin nuestro consentimiento.

Claro está que no todo sensación nueva necesariamente captará nuestra atención. Supongan que se encuentran en medio de un olor fétido y muy desagradable, el olor fétido es tan intenso que a pesar de que un pájaro a lo lejos emitiera un graznido, no fue lo suficientemente intenso como para ser captado por la atención que estaba centrada en el olor nauseabundo.

Luego las sensaciones captan nuestra atención de manera involuntaria, más no toda nueva sensación lo hará.

La atención que se dirige por las ideas tiene una característica distinta: es voluntaria. A diferencia de las sensaciones las ideas son voluntarias. Nosotros decidimos si fomentar ideas o no. Las ideas es un tema mucho más complejo que no tiene caso exponerlo en este artículo, baste con señalar que hace referencia a la representación de algo que se sintió (recuerdo de un árbol, recuerdo de mi madre, etc.) o la representación de una mezcla de sensaciones, a lo que llamamos imaginación (representar una montaña de oro, representar un caballo con un cuerno; etc.).

Lo que se quiere señalar con esto de las ideas es que nosotros poseemos la facultad de elegir fomentarlas o no. Esto es de suma importancia ya que puede que estemos sintiendo algún olor fétido, pero estemos pensando en el recuerdo triste y nostálgico de la muerte de algún familiar y por lo tanto nuestra atención se dirige hacia el recuerdo nostálgico y no hacia el olor fétido.

Como hemos señalado en el articulo anterior es necesario emitir algún tipo de sensación por parte del emisor, como canal para transmitir un mensaje,  para que el receptor dirija su atención hacia la sensación percibida.

Ahora bien, para que la atención del receptor se dirija adecuadamente hacia el mensaje del emisor, el mensaje deberá de ser lo suficientemente intenso para que la atención del receptor no se dirija a ninguna otra sensación que pudiera estar en el entorno (un bebe llorando, un niño gritando, un avión pasando por los cielos, etc.).

El siguiente requisito para  que la atención del receptor se dirija adecuadamente hacia el mensaje del emisor, es la decisión deliberada del receptor por dirigir su pensamiento a las sensaciones y no a las ideas que el pudiera fomentar voluntariamente. Ejemplo, cuando alguien está contando una anécdota a otra persona la persona que escucha la anécdota decide, en ese momento en que el otro le está hablando, en pensar que se debería de comprar una hamburguesa del MCDonald’s con triple queso y pepinillos, imposibilitando por lo tanto el entendimiento del mensaje.

Luego es necesario dirigir nuestro pensamiento de manera voluntaria hacia el mensaje del emisor para que se pueda entender el mensaje.

Resumiendo:

  1. Es necesario que el mensaje cumpla con estimular eficientemente al receptor, para que su atención no se desvíe hacia otro estímulo.
  2. Es necesario que el receptor dirija su pensamiento hacia el mensaje del emisor, para que el receptor pueda entender el mensaje.

 

 

Comunicación, memoria, Organización

La comunicación eficiente parte 1.

Es cierto que existen algunas condiciones necesarias para que se pueda dar una comunicación entre 2 o más personas.

Las condiciones son las siguientes:

1. Capacidad de sentir.

2. Disposición a dirigir la atención a lo sentido.

3. Capacidad de poder tener una memoria a corto y largo plazo.

4. Capacidad de definir.

5. Conocimiento de un conjunto de símbolos (lenguaje).

En este artículo hablaremos sobre el número 1: “Capacidad de sentir”.

Quien padece de alguno de los siguientes 3 sentidos es incapaz de que otros se comuniquen con él: vista; tacto y escucha.

Imaginen a una persona ciega, sorda y además sin capacidad de tacto. ¿Cómo te comunicarías con ella? No hay forma alguna, por lo pronto, de lograrlo.

Es cierto que si la persona fuera capaz de hablar o capaz de mover su cuerpo ésta sería capaz de expresarse ante otros que la presenciaran.

Imaginen que esa persona está en medio de 2 personas. La persona incapaz de sentir podrá mover su cuerpo o emitir sonidos para expresar lo que quiere y los otros lo podrán entender (suponiendo que hablan el mismo idioma). Pero el hombre que no puede sentir, no sabrá por una parte si alguien lo está escuchando; viendo o no y por otra, los oyentes no podrán transmitir ningún mensaje ya que el medio por el cual transmitimos los mensajes es por medio de alguno de los 3 sentidos: vista, tacto o sonidos.

Luego es necesario poseer al menos uno de estos tres sentidos funcionando para que se pueda dar la comunicación.

Es importante señalar que el sentido ha de estar sano y no dañado. Un sentido dañado puede distorsionar el estímulo percibido y alterar por lo tanto el mensaje. Ejemplo, aquellas persona que padecen de sordera y que distorsionan el mensaje. “Juan pásame la sal” = “Juan salúdame a Ana”.

Por otra parte el mensaje ha de ser correctamente expuesto, en cuánto a la sensación se trata. Imaginen que estamos en un antro y hay mucho ruido. Si trato de decirle algo a algún amigo con un nivel de voz menos fuerte que el ruido externo, el mensaje no llegará o llegará distorsionado a mi amigo.

memoria

Somos lo que pensamos

Desde antiguo la pregunta “¿quién soy?” Ha sido enigmática y en la actualidad sigue siendo enigmática. La pregunta por la identidad personal es de suma importancia. Imaginen a un hombre que cree que es un árbol. Su mayor preocupación será la de vivir como un árbol… ¿cómo vive un arbol? Pues se alimenta del sol y agua. Tiene movimientos lentos y muda conforme a las estaciones; de alguna manera el individuo buscará reproducir estos patrones ya que el mismo se identifica como un árbol. Con este ejemplo queda expuesto la importancia por responder a la pregunta quien soy, ya que esta pregunta al final terminará por regular nuestros sentimientos y acciones.

Quisiera compartir con ustedes una breve reflexión que he trabajado a lo largo de algunos años.

Lo primero y más importante es distinguir entre la identidad de la humanidad vs mi identidad. No es lo mismo definir al ser humano, según Aristóteles, como un animal político, a yo definirme como animal político. En efecto cumplo con las características de ese animal político, pero no cubre mi identidad total. Soy mucho más que un animal político.

Si pudiera decir que es lo que complementa a esa identidad general, aplicada a todo ser humano, diría que sería el cúmulo de experiencias que se almacenan en mi memoria. Aquellas experiencias que viví con amigos, familiares o solitarias. Aquella comida que comí en mi cumpleaños numero 21; aquella madre y padre que me cuidaron; aquellos partidos de fútbol que me destruyeron el corazón por la injusticia del arbitro; etc.

La identidad de mi persona radica, en mi opinión, principalmente en ese cúmulo de experiencias que se almacenan en mi memoria. Si alguien con alguna máquina pudiera extraer todos mis recuerdos, muy probablemente, dejaría de entenderme y, muy probablemente, entraría en una angustia profunda.

memoria

No tienes mala memoria, no sabes cómo usarla.

He conocido a varios clientes y amigos que afirman tener MUY mala memoria. La verdad de los hechos, en general, es que el promedio de los seres humanos tenemos mayor facilidad para recordar cierto tipo de cosas y mayor dificultad para recordar otras. Cuando alguien dice “tengo mala memoria”, probablemente se esté refiriendo a recordar ese tipo de cosas que son difíciles de recordar. Para demostrar lo que estoy diciendo, hagamos un pequeño ejercicio.

Trata de recordar todos estos objetos de principio a fin y de fin a principio en menos de 1 minutos: pato, anaconda, tiburón, arroz, almohada, revista, flores.

¿Un poco difícil, no?

Ahora lee esta historia: Un pato del tamaño de un gigante de 6 metros de altura, está picoteando a una anaconda que tiene un tatuaje a lo largo del cuerpo de un tiburón, tiburón que está comiendo un bowl de arroz. Ahora imagínate que estás caminando por la playa, sintiendo la brisa sobre tus mejillas y sintiendo el olor a sal y humedad del mar. De pronto empiezan a llover almohadas, que están leyendo revistas acerca de flores…

Bien, ahora trata de recordar la mayor cantidad de elementos de esta historia de principio a fin y de fin a principio. ¿Más fácil que el caso anterior, no? El tiempo estimado, según la velocidad de lectura del lector, es de 30 segundos y la capacidad para recordar, cualitativa y cuantitativamente, es mucho mayor que el caso anterior. Este dato nos da información muy rica para entender cómo funciona nuestra memoria…

¿Cuál crees tú que son las cosas más fáciles de recordar y cuáles las más difíciles de recordar a partir de esta información?

memoria

¿Cuántos libros has leído y de cuánto te acuerdas?

Pregunté a un total de 44 personas(22 hombres y 22 mujeres): ¿cuántos libros han leído a lo largo de su vida? La mayoría de ellos afirmó haber leído un estimado de 10 a 20 libros. Después pregunté ¿Cuántos de esos libros leídos recuerdan con precisión?
La respuesta fue sorprendente:

“DE NINGUNO…”

_El poder está en la fuerza bruta y en el intelecto, pero más en el intelecto_ (7)

Leer 10 paginas de un libro, según sea la dificultad del libro, demora entre 20 a 90 minutos.

Un libro está compuesto, aproximadamente de 100 a 300 paginas.

Leer un libro de 100 páginas demoraría, por lo tanto, un aproximado de 200 minutos (3 horas 20 min) a 900 minutos (15 horas).

Leer un libro te puede costar de 3 a 15 horas de tu vida (esto sólo si se trata de un libro de 100 páginas).

Si has leído un total de 20 libros en tu vida(sólo de 100 paginas cada libro), lo cuál equivaldría a un estimado de 150 horas, y resulta que de ese total de horas invertidas, RECUERDAS muy, muy poco…

¿No te parece que algo anda mal?